jueves, 29 de septiembre de 2011

Los "megusta" de mi lifebook

Tanto facebook, tanto facebook, tanta vida pasada en mi facebook, hoy quiero ponerle facebook a mi vida. Quiero decir "megusta" a muchos pequeños detalles que se nos pasan de largo en ésta carrera loca de todos los días, en que no nos damos cuenta de lo realmente importante cuando de verdad nos está pasando...y después, cuando ya pasó, nos agarra esa cosita de reproche íntimo en que decimos: Ahora lo extraño y cuando lo tuve no lo disfruté al máximo. Porque siempre se disfruta lo lindo, solo que si nos damos cuenta de que es más lindo darse cuenta, podríamos apreciar hasta las más sutiles felicidades, esas que a la larga, son las que nos pintan el alma con un barniz de alegria.

Me gusta besar los cachetitos de mis hijos. Creo que es lo que más me gusta di mis días. Sentir su olorcito a recién levantados, mezcla de almohada con baba nocturna, mezcla de calorcito de sueño con frescura matinal.
Me gusta disfrutar una película, con ellos abrazados. Me gusta disfrutar una película, con ellos adormilados. Me gusta disfrutar una película, con ellos dormidos y en silencio. Me gusta, me gusta, me gusta.
Les pondría un megusta a cada uno de sus abrazos apretaditos cuando están tristes, y también un enorme megusta a sus tres carcajadas que salen de adentro, compinches, a cada uno de sus 10 en los trimestrales, a sus vocecitas cantando las canciones con las que yo los torturo a diario, y que a fuerza de repetirlas, ya las tienen en su disco rígido de la memoria expandible.
Me gusta salir con ellos a tomar un helado, verlos mancharse las remeras blancas (nah, mentira...eso no megusta un carajo, grito como loca!) y verlos disfrutarlo como si fuera el primero, como si con cada bocado inundaran de arcoiris su corazón. De ellos aprendo que la ecuación de la vida es simple. La raíz de las Pequeñas cosas es igual a Felicidad al cubo.... Y también Remera blanca más helado =  llegar a casa y pasarles la barrita ArcoIris inmediatamente sobre la mancha!
Definitivamente, le pongo un megusta a su grito de Mamá!!, con sus sonrisotas resplandeciendo! Cuando salen del cole y me ven ahí, pacientemente esperándolos todos los días, como si cada vez que me vieran, fuera después de una semana de ausencia, cuando solo han pasado cuatro horas....

Me gustan las caminatas tempraneras conmigo misma, a la luz del sol oculto aún detrás de las sierras, sintiendo el  frescor del aroma mañanero primaveral. Me gusta dar cada paso cargado de energía, sentir cada exhalación que sale desde mis pulmones, como una pena que dejo flotar  (ya las dejé libres, yeguas! Váyanse y no vuelvan porque las estoy echando descaradamente!). Me gusta conjugarme con cada gota que rueda por mi frente cuando llego al final, descanso y vuelvo a bajar, ya con la sensación de haber hecho algo completo, enorme, y regenerador por ésta yo que a veces se siente tan vacía. (Aunque ahora esté llena de algo que se parece al cansancio post sex... sin sex. yit!)

Le haría click a ese momento mágico todavía entre sábanas, escuchando el canto de las criaturas animales. A veces sapos, a veces pájaros, a veces las chicharras... (a veces.... a veces la gata en celo de mi vecina). Pero siempre alguien ahí afuera, que ya está viviendo su despertar, mientras yo todavía me permito cinco minutos más, que luego se transforman en diez... y más tarde, media hora más tarde...sigo preguntándome si me quedo o me levanto...má si, me quedo. Total, pa´ tarde es temprano.

Le mandaría compartir al instante en que el silencio se materializa en las noches de verano con estrellas, cuando prendo un sahumerio, me hago amiga de mi cuerpo cansado, alzo sobre la mesa mis pies aullando por un par de manos que los masajee, y sueño despierta... mirando las volutas de humode mi último cigarrillo (yo sabía, yo sabía que algo me faltaba comprar! Por qué nadie me avisa, eh eh eh?)

Hago un enlace con las mañanas de domingo, con la previa del asado, vaso de vino en mano, sin trámites, sin obligaciones.....(ufff, pará que tengo que lavar las zapatillas de los chicos!)  con el horizonte de la tarde despejado para navegar adonde la web de mi voluntad elija...


Un botón "doymicorazón" a pasear por las calles de mi Buenos Aires querido lleno de azul jacarandá. Sí, es una boludez que amo, me inspira, me transforma, me ilumina. Tengo una cita con noviembre en La Plaza San Martín. Impostergable. (In post vergable, MFAC, tenía que hacerlo! es otro de los megusta de mi vida.)




Quiero un "memata" para ese criminal momento en que voy vagando pensativa por las veredas de algún barrio, y súbitamente, me invade un inconfundible aroma a jazmines de leche... Aaah! Eso se escribe PLACER y se pronuncia ÚNICO.

Sin dudar, guardo un "mefascina" para cada primer brote de la primavera que va vistiendo de encaje verde el cuerpo desnudo de los árboles.

Definitivamente, tengo un eterno botón apretado para cada sorpresivo mensaje tuyo que dice: "Hola, Mi Reina. ¿Cómo estás hoy?" No soy una Reina cualquiera, soy TU Reina. (bueno, ya sé que te mandé al carajo con el último que me mandaste a las 4 de la mattina, volviendo borracho del asado con tus amigos y preguntándome si dormía.... pero megustó igual...)
También tengo un "memaravilla" para ese preciso momento en que me doy cuenta de que no me estás mirando a los ojos cuando te hablo... porque estás extasiado mirando mi boca. Y me besás, y me callás... y me hundo en vos.

Inventaría un botón "meencanta" para el primer tereré de la primavera, siestita, calorcito...  los chicos emocionados abriendo la heladera para sacar los hielos, preparar el jugo bailando y riéndonos juntos!
Me hago fan (ya no se usa, pero aplica igual) de agarrar el pincel y dejarlo bailar al compás de mis impulsos. (bueno.. pará, pará... no tantos impulsos que así te mandás cada macana...)




Me voy al muro y navego por el momento en que, después de la subida en la ruta, en un repentino giro del desértico paisaje, se aparece de frente, azul y relampagueante, el Nahuel de mis amores y atrás, mi casa, mi hogar, mi lugar. Amor que nadie más que un barilochense podría entender. Amor a primera vista, amor a siemprevista.



Me gusta tener ésta amiga nueva, meencantan las larguísimas charlas que tenemos cuando caen las noches tropicales (según ella....), cuando una y otra vez decimos, primero ella, después yo: Bueno, vamos a dormir? Ah, no... pará que me faltó algo... y otra vez prendemos un pucho y seguimos sin dejar descansar a la lengua. Ella con sus mates, yo con mi licor. Yo con dolor de cabeza, agotada. Ella con su muela recién extraída y casi sin poder hablar. Pero acompañándonos divinamente. Eso es lo más lindo de tenerte entre mis contactos, amiga.... Y que tenemos las mismas iniciales! (Eso de por sí, es sincronía pura confabulada quién sabe en qué antiquísimo aquelarre, magia atemporal) Me gusta haberte encontrado y NO te comparto! jaja!

Y megusta tener mi blog! Fingerup y comparto, hago enlaces y publico en el muro de mi inspiración, en el lugar donde me encuentro!

Tengo infinitos megusta en mi vida, pero los voy a VIVIR gente! HAGAN LO MISMO se dice, RAJEN DE ACÁ se escribe! :) :) :)

domingo, 18 de septiembre de 2011

Piropos urbanos.

Hay días en los que ando como poética. Y cuando llueve me ataca con cada gota, con cada burbuja en los charquitos. Así, de la nada atroz, surge algo como la nada que me invade... bajo ningún pliegue de mi piel encuentro las ganas de ser graciosa; única y simplemente ansío dejarme llevar por algún encantado fantasma que me transporte en su levedad, donde sea, pero bien lejos de acá donde ni yo misma me encuentro.
....Anyway, la poesía que me ataca, es de la más berreta, para qué negarlo, hay un sol en algún lado que hoy, no es el mío. Reconocerlo es dar un gran paso. No soy poetisa!

Entonces leo, respiro, comprendo;
me transporto, me sumerjo, me sereno;
me analizo, me entiendo, me intuyo, me aprendo;
me entrego, me escapo, me desato, me libero...

Me confundo, me equivoco, me complico y me reordeno;
me excito, me estremezco, me quiebro;
me extraño, te extraño, nos extraño... no es extraño.
Y enloquezco, pero florezco..
me emociono, me enamoro... y me pierdo.

Será que no me sale jugar tan bien con las palabras cuando de transmitir semejantes sentimientos se trata. ¿Pintar con frases el amor? Pienso seguir dejándolo para los que saben y seguir leyéndolos cuando me pinte.
De todos modos, algo se me ocurre, y no puedo dejar de lado mi costadette que sonríe y se ríe. Y creo que cuando se mezcla con la melancolía, sale algo de lo más interesante...
Hace unos días me agarró así.... Y me gustó recordarte, me pintó retratarte. Me abrazó tu olvido, me desesperó tu ausencia, me dolió la ternura, me marginó la nostalgia, me despertó el silencio... me invadió TU silencio.
Y me salió ésto:

Sos más lindo que el arcoiris de la mancha de aceite en el piso del garage...en un día gris y sin colores, como hoy.

Sos más lindo que baldear la vereda en patas...en una mañana de verano, ofcors

Sos más lindo que gritar el gol de la victoria en el minuto 92....y de superclásico, mejor...

Sos más lindo que comerse un sandwich de milanesa después de tres días a dieta líquida.

Sos más lindo que, que te entre ESE jean que hace diez años que no usás y que está como nuevo.

Sos más lindo que hacer burbujas de jabón con detergente robado a mamá.

Sos más lindo que el brillo de la nieve congelada.

Sos más lindo que encontrar un billete de 10p en el bolsillo del pantalón cuando estás sin puchos y con la billetera vacía. ¿Yo, viciosa?

Sos más lindo que encontrar esa canción que estabas buscando hace tres días.

Sos más lindo que putear a la suegra cuando estás con el SPM...

Sos más lindo que encontrar la tuerquita del aro. (Hombres necios que nunca entenderáis, la fortuna que ésto implica)

Sos más lindo que gastarse el aguinaldo en ropa, perfumes y bijoux.

Sos más lindo que ganar el Real Envido con 33 de mano.

Sos más lindo que comer el helado derritiéndose y bien mezcladito.

Sos más lindo que mezclar óleos azul cobalto y verde esmeralda con espátula....

...Y te extraño más que tomar la mamadera en la cama.

 Te extraño más que jugar a la rayuela dibujada en la vereda con tizas regaladas por la seño.

Te extraño más que ir a comprar caramelos al kiosko de la vuelta con la plata del Ratón Pérez.

Te extraño más que escaparme del cuidado de mamá, para ir a jugar al campito, a sentirme libre.

Te extraño más que al cuento de las noches.

Y te quiero, te quiero más que a River de vuelta en la A.

Te quiero más... te quiero más de lo que querés saber.


Pero... (¿es que siempre tiene que haber un PERO?) por suerte:
TODAVÍA ME EMOCIONAN CIERTAS VOCES, TODAVIA CREO EN MIRAR A LOS OJOS, TODAVÍA TENGO EN MENTE CAMBIAR ALGO, TODAVÍA HAY A DIOS GRACIAS, TODAVÍA...



 Y bueno.... ESO. Una gran nada (¿una granada al ánimo?) no muy poética, pero sin dudas, muy expresiva.
Sigo dibujando, que me sale mejor. :)



sábado, 10 de septiembre de 2011

Esas preguntitas....!

Sos la última en la cola, estás escuchando música en algún mundo extraterrenal, pensando qué vas a comprar en el super cuando salgas del cajero...tenés un rato por delante, no tanto, pero no querés que nadie te joda. Te maravillás con la belleza de las sierras por la mañana, disfrutás del solcito en la espalda, de ver a la mamá chillar con el insopor del hijo (cuántas veces habrás estado en su lugar!! Gracias a Dios los tuyos están en el cole)... en fin, estás en paz con vos misma y con el mundo... peeeeeeeeero, nunca falta el pelotudo que llega a "rescatarte" del Nirvana. Uffff! Se acerca titubeando, te mira, alcanzás a adivinarle el pensamiento, (convengamos que no es la primera vez que te pasa y ya aprendiste a detectarlos!), te resistís a sacarte los auriculares pero todavía te queda un poco de respeto por los demás, le ponés tu mejor cara de "Dale, largá la pregunta", y entonces es cuando te dice: "¿Ésta es la cola para el cajero?" Aclaremos que la cola para el cajero, en un pueblo chico, siempre va para el mismo lado.... y que la otra es larguísima porque justo hoy, cobran los jubilados. Entonces, entendiendo el pánico del señor, pacientemente le respondés. "Sí... " y suponiendo que se va a quedar, en silencio, acomodado detrás tuyo, te das vuelta preparándote para clavarte los auri again... pero nop! El señor quiere insistir en romperte las balls! Entonces desembucha la pregunta que te saca, que te hace desear estar en la cumbre de las Sierras esperando que lleguen los cóndores a comer de tu mano. LA PREGUNTA DEL MILLÓN!: "Y decime, vos sos la última???" Diosssssssssssss!! Hoy no te aguanto y decido explotar: "No, señor... yo soy la primera, pero vine hasta acá para tomar carrera!!" Y con esa poker face que te sale perfecta a fuerza de laaaargos entrenamientos, te das vuelta y te clavás por fin, los auri. Y el señor, se queda con el dedito levantado y vaya a  saber que brillante pregunta entre dientes... No me digas que no te pasó!! OOOOMMMMMM!!!!

Tengo más: Estás en el boliche, repleto de gente, muerta de calor y tomando mucho de cerveza, con tanto calor y hoy que estás divina, no queda otra (graaan sacrificio) que aceptar las invitaciones de algunos señores que en la semana no te dan ni bola en la calle, pero aprovechan la clandestinidad de la noche para el encare fácil de invitarte algo para tomar. Y buó, hay que aprovechar! Ya no sos una pendeja y sabés hacerte valer más allá de un porrón. En fin, tomaste... y te dan tremendas ganas de "eliminar líquidos para poder acumular nuevamente". Mirás en dirección al baño, mirás al pesado a tu lado, mirás al baño... mirás el interminable espacio que te separa del próximo inodoro, mirás la cantidad de gente... estudiás las posibilidades que tenés de llegar y que no haya tanta cola... finalmente lo que te decide a zarpar es ESA preguntita del ocasional acompañante: "Y después del boliche adonde vas?" (no sé adonde, pero sin vos, seguro...). Pero te callás, te reprimís... lo mirás y sin explicaciones más que un: "Por ahora voy al baño..." Rajás. Tardás cinco eternos minutos en llegar al recinto, con la tremenda suerte de que hay unas 7 minas en tu misma situación. Intercambio de diálogos banales de por medio, por fin te toca llegar al inodoro disponible donde evacúas placenteramente... No estás con muchas ganas de hacerte cargo del imbancable que te estás esperando en la barra, asi que pensás en quedarte un ratito más... y justo en ese preciso momento, a alguien se le ocurre imprevistamente, empujar la puerta, que vaya a saber por qué caprichoso enroque del destino, no le pusiste la traba. (apuro de mear se llamaba, ahora que me acuerdo!!) Empujás con fuerza, con la esperanza de que será suficiente con eso. (sostener la puerta mientras estás meando sin sentarte, es una tarea complicada si las hay) Pero entonces, escuchás LA PREGUNTA QUE SE LLEVA LOS LAURELES: "¿Está ocupado?" "No, pelotudaaaaaa! El inodoro está haciendo un tsunami y la puerta se cerró con una ola gigante de agua cloacal!! Y descorchemos la champaña....!

Y hay más!!! No voy a explayarme otra vez detallando situaciones, cosa que me apasiona. Simplemente diré que para esas veces en que te preguntan la edad y excepcionalmente, respondés con la verdad, nunca falta el sardónico hijo de puta que, haciéndose el cheronca, dispara la PUNZANTE PREGUNTA MORDAZ: "¿Se te cayó una sota?" Nunca mejor tener preparada ésta respuesta: "No, gildegoma, si me voy a estar carteando!" Sancionado, archívese! (no sé, me gusta esa frasecita.....)

Hay una que es clásica...Estás en la caja del super (no exactamente el día que fuiste al cajero..), te tiran el total y sacás la VISA. La señorita, universitaria frustrada ofcors, te mira con cara de entendida y te lanza: "¿Va a pagar con tarjeta, señora?" (Pero, pero... ¿qué te pensás, mamerta de las siete suelas, que la saco para pasar por la aduana?) De todos modos, se te hace imposible contenerte contestando irónicamente con un: "Desde ya, el señora estuvo de más, linda..." Es necesario aclarar que ese día te agarró tranqui porque estaba feliz de haber conseguido la oferta de corpiños y calzones que habías visto la semana pasada y que pensaste que no ibas a encontrar de tu talle...

Hubo una que jamás pude olvidar... Era chica, (pero ya existían los pelotudos, claramente...). Una semana rogándole a mamá que me dejara cambiarme el color de pelo. Nada raro, un rubio tranqui, quizás empezar con unos reflejos, para ir calentando motores....Finalmente, con el consentimiento del adulto a cargo, me mando la cagada permitida por la edad! Y salgo a la calle, haciendo alarde del fabulosísimo color "anaranjado globo de cumple" que quedó impregnado en mi cabeza. Tres cuadras fueron suficientes para que la muy entendida, descollara con la OBVIEDAD: "¿Te teñiste?"... ¿Qué responder? Siendo casi una niña, no pude esgrimir nada más lacerante que un: "Sí! Y por lo que veo, vos no ... las canas te están creciendo muy lindas!! Hoy, veinte años después y sin esperanzas de volver a escuchar la consabida preguntita, salvo que vuelva a teñirme de ese inocultable tinte..., quizás contestaría algo así como: "No, marmota pasada por agua, me caí en un balde de OXIPOWER cuando lavaba los pisos. Me salió mejor que a vos, te digo..."

Resumiendo, los boludos y las piedras no se terminan nunca, dijo un erudito intentando hacer patito con una piedra redonda frente a un lago lleno de olas...

¿Ah, sos pelotudo? No te preocupes, nada que volver a nacer no pueda solucionar. Pero sigan, sigan haciendo las odiosas preguntitas, me encaaaanta darme cuenta de que hay otros que están peor que yo.