sábado, 10 de septiembre de 2011

Esas preguntitas....!

Sos la última en la cola, estás escuchando música en algún mundo extraterrenal, pensando qué vas a comprar en el super cuando salgas del cajero...tenés un rato por delante, no tanto, pero no querés que nadie te joda. Te maravillás con la belleza de las sierras por la mañana, disfrutás del solcito en la espalda, de ver a la mamá chillar con el insopor del hijo (cuántas veces habrás estado en su lugar!! Gracias a Dios los tuyos están en el cole)... en fin, estás en paz con vos misma y con el mundo... peeeeeeeeero, nunca falta el pelotudo que llega a "rescatarte" del Nirvana. Uffff! Se acerca titubeando, te mira, alcanzás a adivinarle el pensamiento, (convengamos que no es la primera vez que te pasa y ya aprendiste a detectarlos!), te resistís a sacarte los auriculares pero todavía te queda un poco de respeto por los demás, le ponés tu mejor cara de "Dale, largá la pregunta", y entonces es cuando te dice: "¿Ésta es la cola para el cajero?" Aclaremos que la cola para el cajero, en un pueblo chico, siempre va para el mismo lado.... y que la otra es larguísima porque justo hoy, cobran los jubilados. Entonces, entendiendo el pánico del señor, pacientemente le respondés. "Sí... " y suponiendo que se va a quedar, en silencio, acomodado detrás tuyo, te das vuelta preparándote para clavarte los auri again... pero nop! El señor quiere insistir en romperte las balls! Entonces desembucha la pregunta que te saca, que te hace desear estar en la cumbre de las Sierras esperando que lleguen los cóndores a comer de tu mano. LA PREGUNTA DEL MILLÓN!: "Y decime, vos sos la última???" Diosssssssssssss!! Hoy no te aguanto y decido explotar: "No, señor... yo soy la primera, pero vine hasta acá para tomar carrera!!" Y con esa poker face que te sale perfecta a fuerza de laaaargos entrenamientos, te das vuelta y te clavás por fin, los auri. Y el señor, se queda con el dedito levantado y vaya a  saber que brillante pregunta entre dientes... No me digas que no te pasó!! OOOOMMMMMM!!!!

Tengo más: Estás en el boliche, repleto de gente, muerta de calor y tomando mucho de cerveza, con tanto calor y hoy que estás divina, no queda otra (graaan sacrificio) que aceptar las invitaciones de algunos señores que en la semana no te dan ni bola en la calle, pero aprovechan la clandestinidad de la noche para el encare fácil de invitarte algo para tomar. Y buó, hay que aprovechar! Ya no sos una pendeja y sabés hacerte valer más allá de un porrón. En fin, tomaste... y te dan tremendas ganas de "eliminar líquidos para poder acumular nuevamente". Mirás en dirección al baño, mirás al pesado a tu lado, mirás al baño... mirás el interminable espacio que te separa del próximo inodoro, mirás la cantidad de gente... estudiás las posibilidades que tenés de llegar y que no haya tanta cola... finalmente lo que te decide a zarpar es ESA preguntita del ocasional acompañante: "Y después del boliche adonde vas?" (no sé adonde, pero sin vos, seguro...). Pero te callás, te reprimís... lo mirás y sin explicaciones más que un: "Por ahora voy al baño..." Rajás. Tardás cinco eternos minutos en llegar al recinto, con la tremenda suerte de que hay unas 7 minas en tu misma situación. Intercambio de diálogos banales de por medio, por fin te toca llegar al inodoro disponible donde evacúas placenteramente... No estás con muchas ganas de hacerte cargo del imbancable que te estás esperando en la barra, asi que pensás en quedarte un ratito más... y justo en ese preciso momento, a alguien se le ocurre imprevistamente, empujar la puerta, que vaya a saber por qué caprichoso enroque del destino, no le pusiste la traba. (apuro de mear se llamaba, ahora que me acuerdo!!) Empujás con fuerza, con la esperanza de que será suficiente con eso. (sostener la puerta mientras estás meando sin sentarte, es una tarea complicada si las hay) Pero entonces, escuchás LA PREGUNTA QUE SE LLEVA LOS LAURELES: "¿Está ocupado?" "No, pelotudaaaaaa! El inodoro está haciendo un tsunami y la puerta se cerró con una ola gigante de agua cloacal!! Y descorchemos la champaña....!

Y hay más!!! No voy a explayarme otra vez detallando situaciones, cosa que me apasiona. Simplemente diré que para esas veces en que te preguntan la edad y excepcionalmente, respondés con la verdad, nunca falta el sardónico hijo de puta que, haciéndose el cheronca, dispara la PUNZANTE PREGUNTA MORDAZ: "¿Se te cayó una sota?" Nunca mejor tener preparada ésta respuesta: "No, gildegoma, si me voy a estar carteando!" Sancionado, archívese! (no sé, me gusta esa frasecita.....)

Hay una que es clásica...Estás en la caja del super (no exactamente el día que fuiste al cajero..), te tiran el total y sacás la VISA. La señorita, universitaria frustrada ofcors, te mira con cara de entendida y te lanza: "¿Va a pagar con tarjeta, señora?" (Pero, pero... ¿qué te pensás, mamerta de las siete suelas, que la saco para pasar por la aduana?) De todos modos, se te hace imposible contenerte contestando irónicamente con un: "Desde ya, el señora estuvo de más, linda..." Es necesario aclarar que ese día te agarró tranqui porque estaba feliz de haber conseguido la oferta de corpiños y calzones que habías visto la semana pasada y que pensaste que no ibas a encontrar de tu talle...

Hubo una que jamás pude olvidar... Era chica, (pero ya existían los pelotudos, claramente...). Una semana rogándole a mamá que me dejara cambiarme el color de pelo. Nada raro, un rubio tranqui, quizás empezar con unos reflejos, para ir calentando motores....Finalmente, con el consentimiento del adulto a cargo, me mando la cagada permitida por la edad! Y salgo a la calle, haciendo alarde del fabulosísimo color "anaranjado globo de cumple" que quedó impregnado en mi cabeza. Tres cuadras fueron suficientes para que la muy entendida, descollara con la OBVIEDAD: "¿Te teñiste?"... ¿Qué responder? Siendo casi una niña, no pude esgrimir nada más lacerante que un: "Sí! Y por lo que veo, vos no ... las canas te están creciendo muy lindas!! Hoy, veinte años después y sin esperanzas de volver a escuchar la consabida preguntita, salvo que vuelva a teñirme de ese inocultable tinte..., quizás contestaría algo así como: "No, marmota pasada por agua, me caí en un balde de OXIPOWER cuando lavaba los pisos. Me salió mejor que a vos, te digo..."

Resumiendo, los boludos y las piedras no se terminan nunca, dijo un erudito intentando hacer patito con una piedra redonda frente a un lago lleno de olas...

¿Ah, sos pelotudo? No te preocupes, nada que volver a nacer no pueda solucionar. Pero sigan, sigan haciendo las odiosas preguntitas, me encaaaanta darme cuenta de que hay otros que están peor que yo.

9 comentarios:

  1. Este post lo escribiste vos, no, Flor? :-D

    ResponderEliminar
  2. ¿Es tan obvio? No puedo ni ocultarme detrás de un seudónimo ya! Qué cosa éste mundo, ni anónimo se puede ser... !

    ResponderEliminar
  3. Genial! Excelente!! Florette, perdoname, ¿este es el último post que escribiste?

    ResponderEliminar
  4. jaaaaaaaaa!! No, papafrita! Es el primero! Pero tuvo que entrar a boxes a cargar combustible y ahora está resagado.... Ufff!!

    ResponderEliminar
  5. Flor-de-lindo-oj-ette,
    me fui para el garete
    el mio era chiste
    y no te me reiste!

    ResponderEliminar
  6. Jaaaaaaa! Es que me resisto a los jajaja!
    (Mentira, no capté la sutileza,
    de tu pícara pregunta,
    más luego Mkette apunta,
    con su íntegra guapeza,
    la excelencia de la nota,
    la genialidad de la post(a)
    e inquiere con valentía
    el tiempo de la autoría.
    Y entonces es cuando entiendo
    Y riéndome comprendo
    el secreto de la ironía
    de si la nota es toda mía….

    ResponderEliminar
  7. Como poetiza, mejor que siga siendo hincha de River, no?

    ResponderEliminar
  8. Clap clap clap. Yo estuve 3 hs para 4 versos mugrosos y seguro que usté en 5 minutos saco la obra maestra

    ResponderEliminar
  9. No, cinco minutos no me son suficientes. Tampoco soy José Hernández. Pero una hora y media me alcanza para hacer un bosquejo. :)

    ResponderEliminar